Poderosa Afrodita
Reseña Crítica de Poderosa Afrodita (Mighty Aphrodite, 1995) de Woody Allen
Escrito por: Sergio Ayala
Como bien sabemos, la cinta lleva el nombre de una diosa griega (Afrodita), por lo que no es de extrañarnos que este filme cinematográfico contenga esencias de aquella cultura, pero… ¿cumple realmente con estas características?
Woody Allen, quien es el director de la película, “es un cineasta superlativo que ha cultivado todos los géneros —el thriller angustioso, la ciencia ficción, la comedia, el musical…— y que ha organizado un universo propio en la coreografía del caos. Es fácil reconocerlo.” (El país, por Rubén Amón, 1 de agosto del 2019. “Woody Allen, el cineasta proscrito”).
En el inicio, la historia nos ofrece un prólogo (como suelen suceder en las tragedias griegas) en donde se nos presentan varios personajes, pero los principales son Allen y Amanda, quienes nos dan a conocer la problemática principal de toda esta odisea: la paternidad. Pero no cualquier paternidad, sino una peculiar en donde el hombre es veinte años mayor que la mujer y, debido a la vejez de este, ella quiere tener un hijo; pero, no pueden, así que Amanda lo convence de adoptar a uno y así lo hacen. Tiempo después se nos presenta a un coro ambientado en la antigua Grecia (sobreentendemos que lo tiene en su cabeza), quien nos va narrando la historia a medida que avanza la película como alguien que lo aconseja.
Años después el hijo crece y Allen nota cómo su sucesión termina siendo un niño prodigio, lo cual le genera mucha inquietud por saber quiénes son sus verdaderos padres biológicos, y en contra de las voces (o coro, mejor dicho) de su cabeza, se emprende en busca de la verdadera madre. Podríamos interpretar eso como el comienzo del viaje de nuestro protagonista.
Tiempo después, logra contactar a Linda Ash, la madre del hijo que Allen adoptó, y al encontrarse cara a cara se da cuenta de que esta es una prostituta con una historia para nada como la que él esperaba. Al conocerla más a fondo, tenemos una gran representación de lo “trágico” en la trama. Ella no sabe que el hijo de él es suyo.
Allen, ante esta situación, decide acompañarla en su día a día y, poco a poco, tratar de sacarla del mundo de la prostitución; aquí podemos apreciar los valores del héroe y la causa principal de toda esta lucha.
Poco después de la mitad de la película, conocemos a otra persona en el coro mental del protagonista: la adivina, quien le advierte que tendrá un enfrentamiento con un hombre del cual asegura “te romperá las piernas”. A esto podríamos interpretarlo como el destino trágico pero inevitable que el héroe tiene que enfrentar.
Pero como esto es una película y porque no podía ser menos, Allen logra salvarse de esa y saca a Linda del negocio. Ahora el siguiente paso es: conseguirle un novio...
Y para ahorrarme todo el cuento, la película sí refleja bien, a la vez que va de la mano con la comedia y temas del ahora, lo que es una tragedia griega, ya que, después de todo, se demuestran características como:
1. El héroe es consciente del sufrimiento: Cuando Allen escucha la historia de Linda y este decide ayudarla a cambiar de rumbo.
2. Los personajes expresan sus reflexiones: Sobre todo el coro quien utiliza la comedia e ironía para ir relatando los hechos.
3. Propósito ciudadano: La película deja como ilustración (no moraleja) una peculiar historia en donde la tragedia se combina con la ironía y la comedia, dejándonos solo con el “whao” porque más nada podemos hacer ante situación más extraña.
En lo personal me parece muy buena, sobre todo por su originalidad, después de todo y aun con mi poca experiencia o bases y referencias cinematográficas, se bien que no hay ninguna película que maneje algo tan siquiera similar, siendo un largometraje que no creo olvidar jamás, con una historia y guion entretenidos.

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